La necesidad de caricias

Todo ser humano tiene hambre de caricias, tanto físicas como psicológicas, o dicho de otra manera, todo ser humano sano tiene necesidad de contacto con otros seres humanos, siendo esta necesidad superior a la del alimento. Cuando hablamos de caricias en términos de análisis transaccional nos referimos a reconocimiento.

Las decisiones que tomamos en la vida no sólo vienen determinadas por la influencia del entorno y de las personas con las que nos relacionamos y comunicamos. En mayor medida, vienen determinadas por nuestro guión vital que es resultado de nuestra biología, la educación recibida y el ambiente familiar que nos rodea desde que somos niños. Estos precedentes marcan una impronta en nuestra conducta y qué tipo de persona adulta seremos el día de mañana. Un niño que durante su niñez y su adolescencia ha aprendido a recibir caricias negativas, en su etapa adulta tenderá a repetir conductas y buscará de manera inconsciente volver a recibir ese reconocimiento negativo a través de lo que se denominan Juegos Psicológicos.
Estos son estructuras patológicas de comunicación o modelos de relación interpersonal que generan siempre perdedores, donde uno o ambos jugadores terminan sintiéndose mal. A través de los juegos psicológicos, la persona busca encontrar un beneficio que no es otro que confirmar su guión vital, aquello que ha aprehendido desde que era niño, aquello que le hace sentir bien, seguro, tranquilo, porque…¿Hay algo peor que recibir descalificaciones que terminan haciéndote sentir mal? Me temo que sí. El niño no teme tanto al castigo como a que le ignoren sus padres y las personas significativas en su vida. El adulto no teme tanto al enfrentamiento y la descalificación como a la indiferencia de los demás. Si no sé buscar caricias positivas, y abandono la posibilidad de seguir interactuando con otras personas a través de los juegos psicológicos para recibir caricias negativas, se producirá un vacío existencial que puede ser muy peligroso, porque las caricias ya sean positivas o negativas las necesito para vivir.

¿Existen alternativas? Las hay y todas están en ti. El punto de partida es ser capaz de darte cuenta de los mensajes que has recibido desde que eras un niño y que en tu etapa adulta se han convertido en creencias, en paradigmas que te han servido para seguir recibiendo caricias negativas. Para guiarte en ese camino que permita desarrollar en ti y en tu entorno el pedir caricias positivas, el coach utilizará una de las herramientas más potentes que existen para generar autonomía y fortaleza en ti y no dar poder al otro, aceptando su invitación para entrar en el juego psicológico. Esta herramienta se llama Análisis Transaccional.

Cuando tenemos que tomar una decisión importante en nuestra vida (cambiar de trabajo, dejar a la pareja, irme a vivir a otro lugar, etc.), es cierto que tenemos nuestros límites biológicos, legales, del entorno que condicionan nuestra decisión, pero el cómo actuamos ante este tipo de situaciones, éso lo decidimos nosotros. Muchas veces tendemos a poner la responsabilidad de nuestras acciones en el otro pero sólo soy responsable de mi propia conducta, no del otro. Te invito a que reflexiones sobre las siguientes preguntas: ¿Cómo quieres vivir tu vida? ¿Quieres seguir en lo mismo o tienes posibilidades de hacer cambios? ¿Cómo quieres ver el vaso, medio lleno o medio vacío?

Recuerda: LAS PERSONAS CUANDO RECIBEN RECONOCIMIENTO POSITIVO FLORECEN.

Lola Lotero (19 Posts)

Formador y Coach Profesional
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lola.lotero@tuenaccion.es
www.tuenaccion.es



 

2 Comments

  1. Rake - 22/03/2010

    Lola, gracias por compartir tus aprendizajes y
    !Enhorabuena! Sabía que lo lograrías.

    !ÉXITO!…estaré esperando cada una de tus entradas.

    Un abrazo IIIIIIIIIIIIIII desde las cálidas islas del sur je,je

  2. Angel - 23/03/2010

    Si interesante es leerte, más interesante es escucharte…Un beso y suerte con el blog 😉

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